Monthly Archives: diciembre 2009

La ley del embudo

14 diciembre 2009
Cancelado... demorado... ¿y quién compensa?

Cancelado... demorado... ¿y quién compensa?

Definitivamente hay quienes juegan a su antojo con la necesidad ajena sin que sea fácil ponerles el “tatequieto”. Entre los tales están muchas aerolíneas que son implacables a la hora de poner sus penalidades económicas si uno es tan de malas como para verse obligado a modificar un itinerario (y es que además de la multa muchas veces la osadía se paga con la humillación de tener que rogarles para conseguir un cupo). Sin embargo, cuando es al contrario, cuando el pasajero es el que reclama por el incumplimiento, el retraso, las cancelaciones o los cambios imprevistos,  que nada tienen que ver con la meteorología, algunas aerolíneas son especialistas en usar la ley del embudo: lo ancho para ellos y lo estrecho para el cliente.

Me sucedió hoy que, por pura casualidad, he llamado para averiguar sobre el operador de un trayecto nacional, que hace parte de un tiquete internacional que adquirí. Mi sorpresa fue mayúscula cuando en la agencia que manejó mi transacción me salieron con el cuento de que había un “cambio operacional”  que descuadernaba por completo mis planes por la pérdida de un día. De nada valió ser precavido; ni si quiera habiendo comprado el tiquete más de dos meses antes.

Ojalá que, encima de todo, no tenga que acampar en el aeropuerto

Ojalá que, encima de todo, no tenga que acampar en el aeropuerto

La agencia se lavó las manos del asunto y me puso a lidiar con la aerolínea. Que sí, que qué pena, que lo entendemos, señor. Pero a la hora del té, simplemente la solución fue enviarme un día antes sin resolverme nada respecto al día extra que tendré que pagar de hotel y demás gastos por culpa de las acciones solapadas de una compañía que se escuda en una supuesta falta de información en los datos que la agencia suministró sobre mi reserva.  Así la aerolínea le tira la pelota a la agencia y la agencia nuevamente se la pasa a la aerolínea. Debería existir un sistema de penalidades económicas muy eficaz que le permita a los clientes ser compensados económicamente por los implicados cuando se hagan cosas arbitrarias como éstas, en nada emparentadas con la fuerza mayor.

Estoy pendiente de una respuesta a la queja que envié  al departamento de  servicio al cliente de la aerolínea (me dejaron muy claro que este tipo de cosas no se atienden por teléfono, sólo por correo… qué conveniente). Espero una respuesta satisfactoria y una cama decente dónde pasar una noche que no tenía planeada, porque no “contaba con la astucia” de unos expertos en manejar la ley del embudo a su favor.

Elasticidad octogenaria

13 diciembre 2009

Mi cuñado tiene alborotado lo chistoso hoy. Por eso posteo otro.

Juanito le comenta a Luisito lo siguiente:

- Mi abuelita ayer se cayó del balcón y hoy está con Diosito.
- ¡Uy, rebota bastante la viejita!

Ortografía variable

13 diciembre 2009

Del repertorio de mi cuñado:

- Papá, ¿ayer se escribe con h o sin h?
- Sin h, mijo.
- ¿Y hoy?
- Hoy se escribe con h.
- ¡Caray papá! Cómo cambian las palabras de un día para otro

Efecto hilarante de las terapias alternativas

13 diciembre 2009

No digo que todas lo sean pero algunas terapias alternativas son de chiste. También debo admitir que si bien soy escéptico, estoy abierto a nuevas formas de hacer las cosas. Siento que a veces la medicina convencional me envenena (es sólo una sensación mas no una afirmación, ¿de acuerdo?). En vía de discusión sobre su validez o si realmente tienen cómo probar científicamente  lo que proclaman, las terapias alternativas son el tema de esta simpática parodia en el video de Youtube que les dejo con la esperanza  de que disfruten y se beneficien de la mejor terapia alternativa de todas: la risa

Pensamiento primogénito

12 diciembre 2009

Son las tres de la mañana pasadas. Terminé.  Igual, no podía dormir. Saqué un espacio para diseñar mi blog. Sé que quienes me lean me harán reclamos: o bien que no duermo lo suficiente o bien que ya tengo varias cosas rodando en Internet como para que ahora me dé por tener algo más en qué pensar. Pero esto tenía que hacerlo. Abrir por fin el espacio para escribir sin afán pero rapidito; con gracia pero sin muchas pretensiones; con profundidad o con brevedad, según lo que se presente o lo que se me antoje. Por esta razón, mi blog se llama así.   Es la bitácora de mis pensamientos en borrador, sin mucho pulimento ni barniz, y compartidos como llegan.

Ahora sí me está dando sueño y quizás (no sé, de pronto no) mañana edite esta primera entrada que solamente es un parte de nacimiento. Ya veremos qué sale; ya veremos quién me visita para hacerme propuestas, decentes y no tanto,  para escribir, comentar y crear cosas diferentes.

Abrazo para todos, lectores, familia, amigos y hasta enemigos (aunque la verdad no tengo ninguno). Vaya, este sí que fue un borrador.